Pipo Cipollati, figura del rock nacional, enfrenta un desalojo desesperante de su departamento en Balvanera porque los herederos de la dueña fallecida quieren disponer de la propiedad y él no tiene dónde mudarse para el lunes.
El músico, que vive de regalías cuatrimestrales, tiene un historial de problemas con alquileres, siete causas judiciales por ejecuciones y desalojos previos, además de confesiones sobre adicciones pasadas, la muerte suicida de su ex mujer y crianza de gemelos Donato y Giorgio Cipollati, quienes jugaron fútbol en Suiza y planean llevarlo allá tras trámites de ciudadanía italiana.
Los panelistas destacan la falta de apoyo gremial como la Casa del Músico inexistente, comparan con casos de actores ayudados, y buscan conmover para ofrecer ayuda, mientras un abogado explica que no es fácil desalojar por posesión prolongada.
Vecinos e hijos confirman la situación, y Pipo se lo toma con resignación, organizando mudanza pese a dificultades para alquilar con garantías y antecedentes.