Una paciente psiquiátrica del hospital Olier en San Francisco Solano atacó brutalmente a una empleada administrativa, pegándole más de 30 piñas en la cabeza y cuerpo sin motivo aparente, rompiéndole el celular contra el suelo.
La agresión siguió a una discusión previa por horarios de visita; una pastora insistió en entrar fuera de horario, arengó a la paciente que bajó sin control del área psiquiátrica y la golpeó por detrás mientras la víctima se cubría.
La empleada, medicada por golpes en espalda, cabeza, cara y nariz hinchada, denunció en comisaría cuarta pero no llegó móvil policial; critica la falta de seguridad en el hospital materno infantil para pacientes agresivos.
Otros empleados, mayormente mujeres, se sienten desprotegidos; la agresora recibió alta días después, generando miedo en la víctima que tiene pesadillas y acción legal contra ella y el hospital.