Una mujer paciente agredió salvajemente a una empleada de seguridad en un hospital de San Francisco Solano. Todo quedó grabado en cámara: entra furiosa, la golpea en la cara desde abajo, la agarra del pelo y la deja en shock sin poder defenderse.
La agresión surgió porque la seguridad le impidió pasar por una zona restringida para pacientes. Los conductores remarcan la brutalidad por sorpresa y piden más policía en guardias, ya que el personal de seguridad no impone respeto y estas situaciones ocurren casi diario.
Los hospitales no pueden costear seguridad extra ni policías permanentes en todas las áreas para proteger internados y restringir accesos.