La muerte de Noelia, la joven de 25 años que obtuvo autorización judicial para la eutanasia en España tras sufrir violaciones y quedar parapléjica, generó un enorme debate en el mundo sobre la autonomía y la eutanasia.
En las portadas de diarios europeos destacan imágenes de Noelia junto a grupos religiosos que realizaban una vigilia en el lugar, reflejando la controversia del caso que duró 600 días de lucha legal pese a la oposición inicial de su padre.
El tema trascendió fronteras y reavivó discusiones sobre el derecho a decidir en casos de sufrimiento extremo, con cobertura en múltiples medios internacionales.