Juli Poggio afirmó que no sería botinera porque los futbolistas son "súper gatos" e infieles, prefiriendo independencia económica y no dejar su vida para acompañarlos, desatando respuestas de ex parejas como Cami Mayán y Eva Vigierella.
Cami Mayán, ex de Alexis Mac Allister que la dejó por otra con quien tiene un hijo, rechazó generalizar: "Hay de todo en todos los ámbitos", defendió elegir por persona no profesión y justificó su reclamo económico por haberlo acompañado, viéndolo como trampolín sin arrepentirse.
Eva Vigierella, pareja de un hijo de Simeone, criticó encasillar por profesión como hacen con modelos, contó que priorizaron volver a Argentina por su carrera y admitió sacrificios de botineras, pero insistió en que infidelidad existe en todos rubros, no solo fútbol.
El panel debatió si es prejuicio o experiencia colectiva, defendiendo botineras como sostén emocional para evitar salidas, criticando hermanos fiesteros, y generalizando infidelidad en profesiones como periodistas, médicos o camioneros.