Israel y Estados Unidos atacaron el complejo de agua pesada de Jondav y la planta de torta amarilla de Ardakam en el centro de Irán, según informaciones de último momento. Estas instalaciones son clave para el proceso nuclear, pero no se reportaron fugas radioactivas, afirmó el vicegobernador Hassan Kamari y la Organización de Energía Atómica de Irán.
La Fuerza Aérea Israelí también bombardeó las mayores plantas siderúrgicas de Azbaz e Isfaham, como Qusestam Estil y Mubarakhej Estil, ordenado por Benjamín Netanyahu y el ministro Israel Katz. Estas fábricas pertenecen en parte a la Guardia Revolucionaria Iraní y podrían generar un impacto económico fuerte.
No es la primera vez: Natanz ya fue golpeada dos veces, e Irán respondió con misiles a Dimona cerca de instalaciones nucleares israelíes. Estados Unidos ha alcanzado más de 10.000 blancos en Irán y planea intensificar ataques.
El experto Jorge Castro explicó que las plantas son para energía nuclear civil, similar a las de Argentina, Francia o China, y alertó sobre riesgos en Dimona donde Israel guarda armas nucleares.