Estados Unidos e Israel atacaron un reactor de agua pesada en el complejo de Kondab y una planta de procesamiento de uranio en Ardakan, Irán, según informó el gobierno iraní. No se reportan víctimas ni fugas radiactivas por ahora, pero hay extrema preocupación por posibles consecuencias nucleares.
Los impactos ocurrieron a 260 km de Teherán; Kondab ya había sido atacado en 2025. Irán califica el ataque como agresión del "enemigo estadounidense sionista". Esto viola la tregua anunciada por Donald Trump hasta el 6 de abril en infraestructura energética.
La central de Natanz también fue golpeada recientemente. Irán advierte represalias contra trabajadores de centrales nucleares en Israel y vecinos, elevando tensiones regionales.