Noelia Castillo Ramos, una joven de 25 años, concretó su eutanasia en España tras dos años de lucha legal por muerte digna.
Castillo Ramos sufrió paraplegia total, dolores crónicos e incontinencia tras arrojarse de un quinto piso en intento de suicidio después de una agresión sexual múltiple en octubre de 2022; peritajes médicos confirmaron no mejoría posible.
El padre y organizaciones religiosas opusieron con recursos hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que ratificó su derecho a decidir; la madre la acompañó en su voluntad.
El caso dividió familia y sociedad, convirtiéndose en emblemático para justicia europea.