Dios se satisface al ver multitudes y familias enteras salvadas por el alto precio que pagó Jesús, no solo individuos aislados. El predicador enfatiza que Jesús murió por todos, rebatiendo críticas a iglesias grandes por buscar números, y destaca que el fruto de su aflicción es ver a muchos correr a sus pies.
Isaías 53 revela la identidad de los creyentes como hijos de Dios, con manto de real sacerdocio, nación santa y representantes divinos en la tierra, con voz de autoridad y poder. Cuando hablan con unción, los cielos se abren y el infierno se parte. Cristo pagó caro para otorgar esa herencia celestial.
El predicador invita a valorar ese precio compartiendo la libertad en Jesús con la sociedad. Continúa exhortando a la conversión verdadera, naciendo de nuevo del Espíritu, alejándose del mundo loco hacia la vida eterna. Jesús es el camino, verdad y paz, no como la del mundo.
Ora por paz en Israel y Argentina, multicultural, amada por Dios. Cita Juan 14: Felipe pide ver al Padre, pero Jesús reprende por no reconocerlo tras tanto tiempo. Amar al prójimo visible prueba amor a Dios invisible. Invita a eventos: domingo 10:30 en San Vicente y calle Costa 52 entre Vidal y Rivadavia.
Señales siguen a creyentes: echar demonios, sanar enfermos con imposición de manos por poder del Espíritu Santo, romper cadenas.