La nafta Super superó los 2000 pesos por litro con un aumento del 20% en marzo debido al impacto de la guerra en Medio Oriente que elevó el barril de petróleo a 100 dólares, sumado a un 22-24% anual. Las petroleras resisten traspasar toda la suba para cuidar clientes, pero si persiste el precio alto del crudo, los combustibles seguirán aumentando.
Trump prorrogó 10 días el ultimátum a Irán para negociar fin de la guerra y evitar mayores subas en EE.UU. (+45%) y Argentina (+20% en cuatro semanas). Aproximadamente la mitad del precio de un litro es impuestos nacionales, provinciales y municipales, con el impuesto a los combustibles en unos 400 pesos fijos por litro (20%).
El gobierno nacional podría bajar ese impuesto pero está ajustado fiscalmente pese a más retenciones por exportaciones petroleras. Otros países bajaron impuestos para morigerar el impacto, pero la apuesta oficial es que la guerra termine rápido para evitar shock inflacionario en marzo. Panel destaca que el sector energía crece aunque afecte bolsillos.
Claudio Fantini analiza que Trump busca salida política ante costos electorales por crisis energética global, mientras Irán se siente firme sin apuro, rechazando propuestas y ofreciendo 5 puntos sin tocar su programa nuclear, posicionándose ventajosamente pese superioridad militar de EE.UU.