En la peatonal de Córdoba, cerca de Colón y General Paz, Pablo Olivares mostró carteles de Se Alquila en locales consecutivos y galerías con hasta el 43% de vacíos, pese a movimiento peatonal bajo llovizna.
Franco, empleado de un local de ropa abierto hace tres o cuatro años, contó que las ventas son bajas la mayoría de los días, con poca gente en el centro desde hace dos o tres años post-pandemia.
Julieta, de un café céntrico, describió la situación como dificilísima y terrible, con solo dos o tres mesas ocupadas diariamente, precios congelados pese a inflación y clientes buscando lo más barato porque no tienen plata.
Las galerías están terribles sin movimiento, según Julieta, y los comerciantes intentan ayudarse mutuamente ante gastos que superan ingresos, sin cerrar el día en ventas para cubrir alquileres y servicios.