Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por golpismo en intento de golpe antes de asumir Lula, recibe arresto domiciliario temporal por complicaciones de salud como neumonía aguda bilateral.
El expresidente brasileño, internado desde el 13 de marzo, termina antibióticos estable según su médico y regresa a casa hoy, pese antecedentes quirúrgicos por apuñalamiento que afectó intestino. Su familia prepara todo, pero PT sospecha estrategia.
La Corte Suprema otorgó prisión domiciliaria por salud urgente, con juez Alexandre de Moraes cercano a Lula siguiendo el caso.