El juez Alexandre de Moraes de la Corte Suprema brasileña otorgó prisión domiciliaria humanitaria por 90 días prorrogables a Jair Bolsonaro, condenado a 27 años por intento de golpe contra Lula, debido a su grave estado de salud por bronconeumonía y secuelas de apuñalamientos.
Bolsonaro, de 71 años, permanece internado sin fecha de alta; tras ella cumplirá domiciliaria controlada, pese a presiones políticas y riesgos de fuga previos, evaluándose prórroga médica.