Ariel corta cebollas en juliana fina, sala para soltar humedad y cubre con fécula de maíz antes de freír a 170-180 grados para textura crocante irresistible.
Explica que la fécula crea capa perfecta, mejor que harina, largando agua para no salpicar, recomendando variedades como fécula de papa o mandioca para celíacos.
Recuerda Aro Rose de infancia como alternativa tradicional a maicena para espesar y freír.