Araceli González y Adrián Suar firmaron hoy su divorcio en el juzgado de San Isidro tras años de batalla judicial por el 17% de acciones de Polka, resuelta con un acuerdo que incluye pago de galpón vendido previamente.
Araceli llegó angustiada a programas como el de Mirta Legrand, anticipando resolución; Suar fue con un abogado, ella con dos. La disputa surgió porque ella aportó capital inicial para Polka en los 90, pero Suar expandió la productora hasta vender parte a Clarín post-pandemia y quiebra.
El monto exacto no se detalla, pero fuentes indican que Araceli aceptó menos de lo esperado pese a tensiones; Polka enfrentó crisis con ficciones cerradas abruptamente y venta de terreno para edificio.
Encuentro cara a cara resolvió la embargo sobre su participación residual, cerrando capítulo largo.