Agostina Páez sufre un constrictivo ilegal en Brasil hace 72 días y su familia está destrozada emocionalmente. Su padre la acompaña en Río de Janeiro donde se mudó por amenazas, mientras ella llora desconsolada en entrevistas describiendo el calvario con su familia en Santiago del Estero.
Carla Junqueira, la abogada de Páez, presentó un habeas corpus ayer y evalúa ir a la Corte Suprema si no resuelven la situación. Páez debe pagar 150.000 dólares de caución por tres damnificados para regresar en tres semanas.