Una tromba marina se formó sobre el agua en Manaos, Brasil, revolviendo violentamente las zonas costeras sin causar heridos ni daños mayores. El vórtice generó imágenes espectaculares como si fueran de inteligencia artificial, pero fue un fenómeno real que no tocó tierra para convertirse en tornado.
En el estado de San Pablo, ciudad de Baurú sufrió inundaciones por lluvias torrenciales que convirtieron calles en ríos, en medio de meteorología muy activa en varios estados brasileños.