El piloto Agustín Isin Hansen declaró ante el juez Ariel Lijo que Marcelo Grandío reservó y pagó el vuelo de vuelta desde Punta del Este para la familia de Manuel Adorni, contradiciendo la versión del jefe de Gabinete de que él lo pagó personalmente. La factura de 3.000 dólares se emitió tres semanas después del viaje, generando sospechas por la demora y las discrepancias en montos.
Según fuentes judiciales exclusivas, el piloto explicó una relación comercial previa con Grandío y la firma Alfa Centauri S.A., con contratos habituales de paquetes de vuelos a Punta del Este. El costo original del tramo de vuelta era de 4.800 dólares, reducido a 3.000 por el uso de asientos vacíos o 'empty legs' (1.200 dólares por dos plazas del 12 de febrero y 600 por otra del 17), aunque queda duda sobre si esos asientos se ocuparon realmente. El pago del regreso se hizo en efectivo, coordinado por WhatsApp con un tercero, y mostró su teléfono con conversaciones y números relevantes.
El tramo de ida se facturó entre Alfa Centauri e Imhaus, productora de Grandío, vía transferencia bancaria, pero el piloto no recordó el monto exacto. La factura del regreso fue emitida el 9 de marzo, un mes después, porque el piloto estaba de viaje, y no hubo recibo formal, solo confirmación por WhatsApp. No constaba que Adorni hubiera usado sus servicios antes. La panel comparó el caso con el de Sper, a quien Karina Milei solicitó bajar.
Se mostró un clip de Adorni en La Cornisa de Luis Majul, donde afirmó pagar su proporcional en un vuelo de su amigo Grandío, con un 'furcio' sobre pago con plata del Estado, insistiendo en que tiene recibo y era un vuelo ya contratado.