El piloto Isin declaró durante cuatro horas ante el juez Lijo y confirmó que Marcelo Grandío contrató todos los vuelos privados para Manuel Adorni, aportando chats y audios como prueba. La empleada administrativa declarará mañana sobre las tratativas con Grandío, mientras la justicia busca conversaciones previas y presupuestos para verificar si Adorni pagó o recibió dádiva.
Adorni acumula departamentos no declarados en Caballito, Chacabuco y calle Miró, valuados en cientos de miles de dólares, sin justificar compras con su sueldo de siete palos verdes. En conferencia de prensa, se mostró nervioso, agresivo y evitó preguntas, sumando opacidad a sospechas sobre su patrimonio y viajes a Punta del Este.
Encuestas muestran que el 76% pide su renuncia; recibe apoyos tibios como fotos con Patricia Bullrich y Mariano Cúneo Libarona, pero la Casa Rosada está molesta con Grandío por contradicciones. Panelistas critican su "suicidio político" y comparan con escándalos previos como el de Inzunza.
Grandío contradice versiones sobre pago del vuelo; si miente como testigo, enfrenta cárcel. Adorni gana tiempo para estrategia judicial mientras allanamientos en Comodoro Py investigan empresas de vuelos.