El piloto Agustín Isin Hansen declaró ante el juez Ariel Lijo que Marcelo Grandío reservó y pagó el vuelo de vuelta desde Punta del Este a Buenos Aires para la familia de Manuel Adorni, contradiciendo la versión del jefe de Gabinete quien afirmó haberlo pagado él mismo. Esta revelación surge en medio de la investigación por el vuelo privado, donde facturas por 42.250 dólares abonadas en efectivo por Alfa Centauri generan sospechas sobre el origen de los fondos.
Panelistas cuestionan el incremento patrimonial de Adorni, quien figura como titular de un departamento en Caballito no declarado en su jurada, adquirido sin vender su propiedad anterior en Parque Chacabuco pese a un sueldo de 3.000 dólares. Documentos muestran la compra firmada por él, y no se justifica cómo incorporó bienes por más de medio millón de dólares en dos años como funcionario.
La imagen de Adorni y del presidente Javier Milei cae según mediciones: Adorni muestra descenso en encuestas, y Milei bajó 4,5 puntos respecto a la medición anterior, el mayor retroceso en Latinoamérica. El escándalo erosiona el relato anticasta del gobierno, comparado con casos como los bolsos de López, y afecta el techo electoral del 41% del balotaje.
Debate sobre si es estrategia para desviar de otros temas como Libar o error de comunicación: tres semanas de silencio, explicaciones contradictorias como "deslomarse" y pérdida de pasaje de 5.000 dólares. Adorni admite vivir en Caballito en conferencia, pero evita detalles por la causa judicial, generando más dudas.
Posibles cambios en comunicación: Javier Lanari en Secretaría de Medios podría asumir rol, pero Adorni sigue como jefe de Gabinete con agenda intacta, incluyendo inauguración con Milei y Pettovello. Críticas por aceptar viaje de contratista estatal como Grandío, violando ley de ética pública.