El jurado del Tribunal Civil de Santa Fe, Nuevo México, condenó a Meta a pagar 375 millones de dólares por poner en peligro a menores de edad mediante el diseño de sus plataformas como Facebook, Instagram y WhatsApp, que facilitan abusos infantiles y contenidos sexuales.
Los demandantes argumentaron que Meta ocultó intencionalmente información sobre los riesgos y priorizó beneficios económicos sobre la seguridad, repitiendo actos durante una década a pesar de tener recursos para prevenirlos. La fiscalía acusó a la empresa de engañar a usuarios sobre sus medidas de protección.
Meta anunció que apelará la decisión y defendió sus esfuerzos por proteger a usuarios, incluyendo 40.000 empleados dedicados a la seguridad. Este fallo marca un precedente en demandas contra redes sociales, atacando el diseño adictivo en lugar de contenidos de usuarios.