Un fallo histórico en Estados Unidos ordenó a Meta y YouTube pagar 3 millones de dólares a una mujer que denunció adicción a sus plataformas durante infancia y adolescencia, afectando su salud mental.
La justicia determinó negligencia por diseñar funciones adictivas sin advertir riesgos para menores, vinculando algoritmos con problemas de salud mental y adicción en jóvenes, sentando jurisprudencia.