José Fernández, conocido como el rey del divineo y exfutbolista español, reveló que abandonó el fútbol profesional porque no era feliz y enfrentó rechazo por su expresión de género.
Desde niño practicó ballet con su hermana y pidió ir a clases, pero su padre lo llevó al fútbol donde destacó en selecciones juveniles y debutó en clubes como Leiche y Cartagena contra equipos como Getafe y Sevilla. En la cuarentena decidió irse a Islandia, romperse y seguir a influencers como Cuádrices para dedicarse a crear contenido en Madrid.
Denunció el machismo en vestuarios que impide mostrar fragilidad o llorar, y relató cómo probar faldas y maquillaje generó rechazo familiar y de amigos, aunque insiste en que solo busca ser él mismo sin dañar a nadie.
Instó a la gente a desaprender prejuicios, ser libres y divertirse sin juzgar, afirmando que pintarse uñas o usar falda rosa lo hace sentir más hombre y auténtico.