Juan Cruz Leal, de 21 años, fue asesinado por un policía que le disparó dos tiros cuando circulaba en moto con su amigo Daniel para jugar al fútbol, a siete cuadras de su casa en Ituzaingó, sin armas ni motivos aparentes.
Los padres, Cecilia y Diego, relataron el horror: Juan Cruz era su único hijo, honesto y trabajador en el gimnasio familiar; recibieron información errónea que les impidió despedirlo, y exigen cadena perpetua para el policía con historial, detenido en la causa a cargo del juez Fraga y fiscal Bonini.
Tras los disparos, el policía gritó que eran ladrones armados, cacheó a las víctimas con ayuda de su pareja y sobrina, y amenazó a vecinos filmados, configurando posible entorpecimiento; la familia marcha mañana por su cumpleaños número 22.
Daniel, el amigo que manejaba, también resultó herido por bala; los padres piden prisión preventiva en penal, no domiciliaria, por peligro de fuga.