Agustina Páez, abogada argentina detenida en Brasil por un delito racial, no puede volver al país pese a un acuerdo de mediación que reduce su pena a 2 años condicionales y pago de 150.000 dólares a denunciantes, filtrado y criticado públicamente.
La fiscalía brasileña pidió al juez rever la homologación del martes ante rechazo mediático, demorando 15 días su liberación; su nueva abogada Carla Junqueira aceleró el proceso con contactos políticos como Marcela Pagano, Alberto Fernández y canciller Vieira para presionar vía Lula.
Panel revela intervención de Pagano (exlibertaria) vía Junqueira del caso Fittipaldi, Fernández con Vieira pese a tensiones Milei-Lula, y presión familiar para agradecer ayuda, complicada por conferencia consular que molestó al juez.
La política "ensucia" el caso, según panelistas, perjudicando a Páez que quiere regresar urgentemente.