La encuesta de Euroconsumers en 10 países revela que casi la mitad de los europeos ha reducido o dejado de comprar productos estadounidenses por tensiones políticas y comerciales, con 55% en Dinamarca. El 70% considera que la UE debe responder a los aranceles de EE.UU. y solo el 28% ve a Estados Unidos como socio fiable a largo plazo.
El escepticismo es alto en Dinamarca, Alemania, Portugal, Irlanda, Bélgica y España, donde la mitad duda de la durabilidad de la alianza transatlántica. Alrededor de la mitad afirma que la UE debería priorizar nuevas alianzas más allá de la Casa Blanca.
La mayoría sigue viendo a la UE como actor global clave: el 63% la considera potencia económica y el 60% política, aunque un tercio la ve como potencia militar creíble y muchos dudan de su influencia global.