Los hutíes de Yemen, grupo rebelde chiíta respaldado por Irán, amenazan con bloquear el Estrecho de Bab el-Mandeb, ruta clave que une el Mar Arábigo con el Mar Rojo y el Canal de Suez, sumándose al cierre parcial del Estrecho de Hormuz por ataques iraníes que dejó 3.200 barcos trabados.
Este bloqueo afectaría el 20% del petróleo mundial y el 30% del gas natural, obligando a rodear África y disparando precios de combustibles y fletes marítimos, con seguros en máximos históricos. Yemen está dividido en tres zonas: gobierno central sunita apoyado por Arabia Saudita, sector de Emiratos Árabes y control hutí de Saná.
Los hutíes ya cobraban peajes y vetaban barcos de EE.UU. e Israel; ahora amenazan cierre total en escalada del conflicto Medio Oriente. Arabia Saudita desvía crudo por oleoductos al Mar Rojo, pero el caos comercial sería global.
La tensión se agrava con posible invasión de EE.UU. a la isla iraní de Karg (Kharg), que exporta el 90% del petróleo persa hacia China. Donald Trump envió 1.000 paracaidistas y 2.000 soldados más; Irán rechaza propuesta de paz de 15 puntos y contrapropone cese de hostilidades, reparaciones y control de Hormuz.