Presos en la cárcel de Magdalena operaron un call center con múltiples antenas satelitales para estafar digitalmente a dos camaristas federales, doctor Caldera y doctor Estefaniu, haciéndose pasar por entregadores de Andreani.
En audios difundidos, los estafadores insisten en entregar una caja misteriosa a nombre de la esposa de la víctima, negándose a revelar el producto. La víctima alerta y graba, lo que lleva a allanamientos por cibercrimen, Patricio Ferrari y DDI San Isidro.
Los tres detenidos, con antecedentes por robo y fraude, suman otra causa. Cárcel equipada como barrio privado permite señal óptima pese a excusas habituales de poca cobertura.