Tres presos en la cárcel de Magdalena operaban un call center con seis teléfonos celulares para estafar víctimas haciéndose pasar por empleados de empresas, clonando WhatsApp y accediendo a cuentas bancarias para transferencias y compras.
La DDI de San Isidro y el fiscal Patricio Ferrari los descubrieron tras allanamientos; entre las víctimas estaban jueces de la Cámara de Apelaciones de San Isidro, Luis Cayuela y Juan Estepañuc, uno cayó y el otro detectó la maniobra.
Los detenidos son Gabriel Jiménez, Juan Acuña y Facundo Ponce; el jefe cumplía condena por robo y robo calificado. En audios, intentaban obtener códigos de verificación de WhatsApp fingiendo recuperar cuentas.