Emily Checo, participante de un reality de parejas, celebró la condena a 8 años y 6 meses de prisión contra su expareja Santiago Martínez por violencia física, psicológica y tentativa de femicidio. Relató golpes en la sien, asfixia, insultos como "gorda", "burra" y "fea", y cómo la producción lo readmitió pese a fallar un test psicológico por su "personaje". La familia de él la insultó en el juicio llamándola "fea, gorda, villera, india, puta", mientras la madre se reía.
Emily describió el terror al verlo esposado en el tribunal, su mirada penetrante, y el llanto de alivio al oír la sentencia, sintiendo quitarse una mochila de encima. Contó pesadillas constantes donde lo veía persiguiéndola, y cómo durmió bien por primera vez anoche. Su familia la apoyó, conteniendo la ira para buscar justicia en lugar de venganza, y planean pedir restricción contra la familia de Santiago, violenta durante el proceso.
Otras ex parejas contactaron a Emily, como Nicole, quien en un video testimonial detalló manipulaciones, amenazas, celos extremos y robo de 8000 dólares por Santiago en 2022-2023, agradeciendo la valentía de Emily por devolverle paz. Reveló intentos de él de contactarla vía terceros desde la cárcel para sexo, y su padre gerente de banco usó contactos políticos para archivar denuncias previas.
Emily explicó cambios de abogados por presión mediática: dejó a Roberto Castillo temporalmente por su video con ex, pasó a Payarola (quien cobró honorarios), y volvió con Castillo tras ver pruebas de denuncias falsas contra él y su compromiso. Afirmó superar el trauma, detectar micromachismos en citas, y no dejar que la definan como víctima eterna, sino como comunicadora alegre.
La madre Andrea entró al cierre, expresando tranquilidad pese a posible apelación, destacando el precedente para víctimas de violencia de género y la necesidad de actuar desde la primera denuncia para evitar femicidios.