Santiago Martínez fue condenado a 15 años de prisión por tentativa de femicidio agravado por violencia de género, privación ilegal de la libertad y lesiones reiteradas contra su expareja Emily Seco, a quien conoció en el reality Love is Blind de la plataforma La N. Emily Seco declaró cuatro horas en el juicio oral en Morón, reconstruyendo episodios de violencia desde febrero de 2025, incluyendo golpes en la cabeza, asfixia y maltrato psicológico.
La querellante Cintia Fernández y el abogado Roberto Castillo acompañaron a Emily como contención emocional durante el proceso, conforme al artículo 16 de la ley de víctimas. La familia de Martínez mostró actitudes hostiles, como burlas e insultos a Cintia, aunque el padre admitió confusión sin negar los hechos. Los testigos de la defensa fueron cuestionados por su falta de relevancia, ya que solo conocían a Martínez de encuentros casuales como mates en la plaza, sin ex parejas que lo avalaran.
El tribunal valoró el cambio de calificación legal impulsado por la querella, pasando de lesiones leves a tentativa de femicidio por el daño en cabeza y asfixia mecánica idónea para matar. Antecedentes de Martínez con otras mujeres no impactaron judicialmente por falta de denuncias formales. Se descartó responsabilidad penal de la productora del reality, ya que los hechos ocurrieron fuera del programa y los tests psicológicos no predicen conductas futuras con certeza.
Emily Seco enfrenta secuelas psicológicas no contempladas aún en la ley, pese a la diferencia física con Martínez (90 kg y 1,90 m contra 48 kg y 1,60 m). Cintia Fernández destacó la revictimización en el juicio, aunque el defensor fue respetuoso salvo por mostrar fotos editadas de Emily. El panel celebró la sentencia como alivio para la víctima y enseñanza contra femicidios.
Castillo elogió el rol de Cintia, quien enfrentó críticas injustas por su involucramiento. El segmento cerró debatiendo límites en realities, pero sin imputar culpa a la producción.