Brian atendió accidentalmente el teléfono dorado en la casa de Gran Hermano mientras salía del baño con el secador encendido, en un momento cómico que generó risas en el estudio y memes instantáneos.
El panel contó la cuenta regresiva de 5 minutos, espiando la casa donde los participantes corrían expectantes, pero Brian no escuchó el timbre por el ruido del secador y corrió del inodoro para atenderlo en vivo.
La producción mostró repeticiones del "rayo" de Brian vistiéndose a las apuradas, mientras el panel exclamaba "¡No, no, no!" y celebraba el humor escatológico del momento.
Santiago preparó a Brian explicando que debía elegir 10 jugadores que no irían a la fiesta del sábado, sin revelarle aún el twist personal.