Mavinga dejó Gran Hermano de forma abrupta tras sufrir discriminación y constantes ataques de compañeros como Chincia y Sol, quienes la tildaron de violenta.
La participante platense nacida en África explotó en la salida, insultando a todos y pidiendo preservativos para los demás, mientras agradecía la oportunidad pero admitía que su cabeza no daba más. El panel de BTV denuncia que la producción manipuló el derecho a réplica de Carminia para desestabilizarla y forzar su partida, permitiendo el regreso de la paraguaya.
Se especula guión para meter a Carminia de nuevo, con Efrodito y otros analistas afirmando que es un armado evidente para ratings, aunque al final Carminia se volvió a Paraguay y no entró. Mencionan hologramas y límites éticos en el reality.
Gonzalo Prado y panelistas critican la crueldad hacia Mavinga, preocupada por la imagen ante sus hijas, y llaman a boicotear el formato por prejuicios y violencia innecesaria.