Trabajadores y estudiantes de la Universidad Central de Venezuela salieron a las calles por cuarta vez en el año para exigir mejoras salariales, con una marcha el 9 de abril hacia el Ejecutivo en Caracas.
Reclamaron aumento del salario mínimo, que se mantiene en 130 bolívares desde hace cuatro años, equivalente a solo 0,28 dólares mensuales a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela.
Realizaron una asamblea y marcha alrededor de la universidad, destacando la crisis económica que afecta a los venezolanos.