Pity Álvarez protagonizó una polémica al subirse drogado a un escenario en un boliche de Palermo, fumando y bebiendo pese a su situación judicial por homicidio.
El músico, condenado por matar a un hombre en 2018 y con historial de violencia como dispararle a un representante, está libre por no imputable debido a adicciones y deterioro cognitivo, pero lo muestran "pasado" en shows no autorizados.
El panel cuestionó la justicia por permitirle circular libre mientras una familia reclama, destacando que subirse a cantar implica capacidad para juicio y genera riesgo social.
Insistieron en dos justicias: una para famosos y otra para el pueblo, con imágenes exclusivas de Pity con cerveza y cigarrillo en la noche porteña.