Un peritaje mostró el posible recorrido de la camioneta de Felipe Sosa, ex militar, para descartar el cuerpo de Erika Antonella Álvarez en un basural tras asesinarla en su domicilio el 6 de enero.
Cuatro personas están detenidas, incluyendo Justina Gordillo, pareja de Sosa y empleada judicial, a quien negaron prisión domiciliaria. La familia cree que hubo más involucrados y exige justicia por el brutal asesinato con abuso, quiebre de columna y mandíbula desplazada.
La familia Álvarez colaboró desde el inicio detectando ubicación del teléfono de la víctima y critica defensas de Sosa por derechos humanos, destacando el daño irreparable a Erika.
José, el periodista, resalta la claridad de la familia en medio del dolor y la necesidad de peritar más vehículos de la empresa de Sosa.