El programa continúa el recorrido por la Selva Negra alemana hasta llegar a las cataratas del Rhin en la frontera con Suiza, un espectáculo natural con 150 metros de ancho y caída de 23 metros donde precipitan cientos de metros cúbicos de agua por segundo.
Los barcos turísticos se acercan muy cerca de la caída, protegidos por techos contra las salpicaduras, mientras el castillo de Laufen medieval domina el entorno desde lo alto, ahora convertido en centro de actividades de aventura.
El sonido ensordecedor del agua, las gotas finas y las vistas impactantes crean una experiencia única de placer y gozo, culminando un viaje que incluyó el poblado de Titise con sus famosos relojes cucú artesanales y la ruta boscosa en buses panorámicos.
Este destino se encuentra a 200 km de Zúrich y se puede recorrer en auto, bus o barco por el río Rhin, destacando la magia de Europa con sus paisajes preservados.