El corresponsal Alan presenció desde Tiro un ataque aéreo israelí a pocos kilómetros, con explosión y columna de humo, en una zona bajo alerta de bombardeo y pedido de evacuación a civiles y combatientes de Hezbollah.
Tiro, equivalente turístico a Mar del Plata junto al Mediterráneo y a 25 km de la frontera israelí, convirtió hoteles en centros de refugiados para más de un millón de desplazados del sur hacia el norte, pese a destrucción de puentes sobre río Litani.
Israel domina aire con aviones rompiendo barrera sónica, mar y tierra, atacando infraestructura de Hezbollah como bancos y estaciones de servicio para crear buffer zone sin población ni militantes, independientemente de negociaciones EE.UU.-Irán.
La cadena montañosa marca el límite con muro fronterizo; tropas israelíes cruzaron. La escalada continúa en esta ciudad costera de playas ideales, ahora zona de combate con sobrevuelos constantes.