El ejército israelí confirmó haber bombardeado durante la madrugada gasolineras de la empresa Amana en Líbano, muchas ubicadas en puntos con presencia de Hezbollah. Los cazas también atacaron un centro de mando de la milicia chiita en Dahiyeh, al sur de Beirut.
Israel alega que esta red de gasolineras genera millones de dólares en ingresos para Hezbollah y se usa para sus vehículos y actividades. La empresa Amana figura entre las sancionadas por el Departamento del Tesoro de EE.UU. en 2020 por vínculos con la Fundación Mártires, designada como entidad terrorista.
El ministro de Defensa israelí Israel Katz anunció planes para controlar el territorio entre la frontera y el río Litani, un 8% del Líbano, generando temores de ocupación a largo plazo. La ofensiva ha causado más de mil muertos y un millón de desplazados.