Explosión en depósito de 2500 garrafas en Mariano Acosta, Merlo, comenzó alrededor de las 6:30 de la mañana con múltiples detonaciones sucesivas que generaron pánico entre los vecinos, quienes pensaron en un bombardeo o terremoto. Las garrafas volaron hasta seis cuadras, impactando patios y techos de casas, rompiendo vidrios y causando heridas a cuatro personas: tres trabajadores adultos con quemaduras de segundo y tercer grado (Tuller, Robledo y Cross, uno en terapia intensiva) y un menor de 15 años llamado Tiago, herido en la cabeza por una esquirla, lúcido en el Hospital Eva Perón con posible cirugía.
Los vecinos relataron desesperación total: temblaron paredes y ventanas a cuadras de distancia, familias evacuaron con niños y mascotas, se ayudaron mutuamente ante la demora de una hora en la llegada de bomberos, ambulancias y policía. Un vecino levantó a un trabajador quemado en la avenida; otros guardaron animales asustados. La causa inicial fue una pava eléctrica en un área con pérdida de gas, según declaración de una víctima.
Esta es la segunda explosión similar en el depósito en unos siete años, generando dudas sobre su habilitación en zona urbana densamente poblada. Bomberos de Mariano Acosta, Guernica, Las Heras, General Las Heras y otros (10 dotaciones) controlaron el fuego tras horas de enfriamiento; un bombero voluntario, Sargento Bogado de 50 años, se descompensó por adrenalina y está estable. Defensa Civil atiende crisis de ansiedad en la población.
Vecinos insisten en que el depósito representa un peligro inaceptable por la proximidad de viviendas, escuelas y colectivos (uno pasó 10 minutos antes); piden clausura e inspecciones, aunque reconocen que abastecía la zona y empleados son locales trabajadora gente. El perímetro se amplió por seguridad; ahora quedan menos vecinos congregados, pero persiste temor a repeticiones.