Dormir 11 minutos más después del sueño REM reduce el riesgo de infarto porque baja la frecuencia cardíaca un 20%, las hormonas y la adrenalina, mientras el cerebro se desconecta del exterior para autorepararse, algo esencial para la supervivencia.
La doctora recomendó no levantarse de golpe y poner la alarma 15 minutos antes para ubicarse gradualmente; la siesta ideal es de 15 minutos post-almuerzo, que alcaliniza la sangre y relaja, práctica común en Japón con cápsulas de descanso en oficinas.
El sueño profundo REM es indispensable y sin él no se sobrevive; los somníferos son los más automedicados del mundo. Para camioneros, al primer cabeceo parar y dormir 20 minutos; mínimo 6 horas de sueño real por noche, aunque se esté 8 horas acostado.
La siesta de 3 horas es válida si es personal, y descansar 15 minutos aunque no se duerma protege corazón, respiración y cerebro. Los niños necesitan más sueño porque su cerebro crece por horas y se desconectan súbitamente.