Una investigación del Observatorio de Conflictos en Medio Oriente reveló 232 incidentes ambientales hasta el 10 de marzo en Irán, Irak y Golfo Pérsico, incluyendo incendios, lluvia negra con partículas contaminantes, hollín y metales pesados afectando aire, suelos, cultivos y agua.
Al menos 30 instalaciones petroleras atacadas liberaron tóxicos; derrames en mar como mancha de 20 km. Ecosistemas frágiles en Estrecho de Hormuz y Golfo dañados, con corales, manglares y praderas marinas esenciales para biodiversidad.
Los impactos directos comprometen salud de millones, agravando contaminación en zonas urbanas y productivas.