Agostina Páez relató el origen del incidente en el boliche Barcina de Ipanema que derivó en cargos por injuria racial. Explicó que surgió una discusión por cobrar consumos no realizados, gritaron "nos están robando" con la música baja, pagaron igual pese a burlas del personal, pero los siguieron hasta la calle, impidieron irse en auto y retuvieron al conductor hasta resolver problemas ya saldados.
En entrevista en vivo desde Brasil, Páez confirmó que lleva tobillera electrónica por un acuerdo para bajar la calificación legal y pena proporcional de dos años, no desproporcionada como la expectativa inicial de 15. No tiene fecha para volver a Argentina por trámites y resolución judicial para quitarse la tobillera. Debe abonar 50 mil dólares a cada damnificado, pero no sabe cómo lo hará.
Páez reveló que hace terapia con psicólogo y psiquiatra vía videollamadas desde Brasil, acompañada por profesionales tras mucho estrés. Sus amigas la apoyaron siempre, angustiadas por la situación, presentes en el momento y constantes desde Argentina. Se arrepiente de haber reaccionado mal ante un gesto obsceno, pagando por ello y sufriendo amenazas que la dejaron paranoica temiendo por su vida.
Insistió en estar siempre a disposición de la justicia, pedir perdón cuantas veces sea necesario y que no merecía tanto sufrimiento. La entrevista concluyó deseándole pronta vuelta a Argentina para charlar mejor.