Manuel Adorni, jefe de Gabinete, evadió preguntas sobre su patrimonio no declarado durante conferencia de prensa, incluyendo una casa en country de Exaltación de la Cruz a nombre de su esposa Bettina Arceletti comprada en 2024, departamentos en Caballito y otros barrios porteños, y viajes a Punta del Este y Nueva York pagados con supuestos ahorros de 25 años en sector privado pese a declarar solo 40 mil dólares.
Adorni se negó a dar detalles por denuncias penales en curso, afirmó que todo está declarado correctamente y que no interferirá en la Justicia, defendió gastos familiares como privados y criticó a periodistas por actuar como jueces. Enfrentó cruces tensos: con Jonathan Eguier sobre préstamos de su madre fallecida y pagos por Marcelo Grandío vía productora de TV Pública; con Nicolás Gallardo sobre facturas de viajes y ética comparada con despidos por cafetera.
Panel de C5N calificó la performance como "paso en falso total", "dictatorial" y "nervioso", destacando falta de factura por viajes de hasta 9.000 dólares, posible cohecho o compra de factura, y parálisis del Gabinete por escándalo que impide apariciones mediáticas. Adorni leyó declaración preparada, perdió iniciativa y no dio respuestas políticas a la sociedad pese a confianza en gobierno de Javier Milei.
Se mencionó renuncia a disposición del Presidente desde diciembre 2023 para todo Gabinete, pero Adorni insiste en que no es antiético pagar viajes privados con dinero legítimo. Críticas por no explicar origen de fondos con sueldo de 3 millones de pesos y por enterrarse más al desviar a operaciones mediáticas contra gobierno.