La gasolina y diésel subieron un 30% en Italia en dos semanas por impacto de la guerra global, con tanques que cuestan ahora 25-30 euros más. En Roma, diésel self-service a 2 euros por litro y gasolina a 1.7 euros; el servido es más caro a 2.169 y 1.819 euros.
El gobierno de Giorgia Meloni bajó impuestos 25 centavos por litro desde el 18 de marzo por 20 días para amortiguar, tocando fondo de servicio sanitario. Afecta transportes, agricultura como naranjas sicilianas y precios de verduras que subieron 15%; la gente evita compras y opta por eléctricos, aunque ventas de autos frenan.
La guerra se siente cerca en Europa, con diarios cubriéndola intensamente; pasajeros toman seguros para vuelos por amenazas iraníes a sitios turísticos como Roma, elevando boletos. Adultos mayores usan descuentos en supermercados; argentinos en Italia resisten mejor los vaivenes por costumbre.