Samir Abud, conocido como el rey de la carne, fue visto dejando una carta en la embajada de Brasil en Buenos Aires un feriado, pidiendo la libertad de Agostina, una argentina de 15 años detenida allá por injuria racial, mientras el consulado estaba cerrado.
Habló con seguridad explicando el caso, y la diputada Marcela Pagano asegura que Alberto Fernández intervino silenciosamente por su relación con Lula. El canciller Pablo Quirno siguió el caso de cerca, capitalizando la diplomacia argentina.
Conferencia de prensa en consulado brasileño mañana informará avances para la ciudadana argentina desamparada.