La Plaza de Mayo se llenó de familias, jóvenes y personas de todas las edades para conmemorar los 50 años del golpe militar en el Día de la Memoria, convirtiéndose en una asamblea popular espontánea más allá de las convocatorias de organizaciones de derechos humanos y grupos políticos como La Cámpora.
Periodistas en el lugar, como Julio Bazán, destacaron la presencia masiva con columnas llegando y gente reposando, cantando o caminando cerca del cruce de 9 de Julio y Avenida de Mayo, mientras comienza la desconcentración del acto principal con consignas como "son 30.000" y "nunca más".
Entrevistas callejeras revelaron testimonios emotivos: una mujer nacida hace 50 años vino con su madre sobreviviente del horror, repitiendo "nunca más"; una joven de 25 años debutó en la marcha aprendiendo historia gracias al gobierno actual; y un hombre reivindicó Palestina junto a la memoria del golpe.
Marcelo Peláez reportó desde la plaza lecturas de adhesiones, canciones de Charlie García, Mercedes Sosa y testimonios de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, mientras la izquierda espera su acto frente al Cabildo y la policía resguarda con vallados sin incidentes mayores.