Una multitud desbordó la Plaza de Mayo este 24 de marzo para conmemorar los 50 años del golpe militar de 1976, en un acto marcado por pañuelos blancos, familias enteras y el lema Nunca Más.
Reporteros en vivo como Cristian Balbo y Pablo Ponzoni describieron una marea humana de autoconvocados de todas las edades, con escasa presencia política organizada y sin protocolo antipiquetes, destacando la participación de adolescentes y niños que no vivieron la dictadura pero la recuerdan como historia sangrienta.
Organismos de derechos humanos leyeron comunicados repudiando la dictadura cívico-militar, con madres y abuelas de 90 años como Katia Almeida y Adolfo Pérez Esquivel presentes, exigiendo justicia por desaparecidos cuyos rostros cubren carteles y árboles.
El gobierno actual fue criticado por su postura revisionista, al publicar un documental que cuestiona la narrativa oficial de crímenes de lesa humanidad, reviviendo debates pese a fallos judiciales y tribunales internacionales que condenaron a los militares.
Entrevistas callejeras, como a Graciela de La Plata, resaltaron la falta de justicia plena y la transmisión generacional de la memoria en un ambiente familiar y pacífico.