La papa, llevada por Colón de los Andes a Europa, combatió hambrunas y guerras mundiales por su alto valor calórico en poco espacio y fácil cultivo.
En Francia, un farmacéutico preso en Alemania se fanatizó con papa hervida y la propuso en concurso contra hambruna de 1700, impulsando su consumo global. Hoy es tercer cultivo tras arroz y trigo, con 5.000 variedades; Argentina consume 40 kilos por persona al año. Día de la Papa: 30 de mayo.
Nutricionalmente ofrece 80 calorías por 100 gramos (pelota de tenis), potasio, fósforo, vitaminas B y C. Versátil: horno, frita, puré, tortilla. Consumir con cáscara al dente reduce índice glucémico; enfriar y recalentar retrograda almidón. Porciones: cuarto del plato con verduras y proteína.
Conservar en canasta fresca, oscura, sin lavar ni heladera para evitar pudrición y solanina tóxica (partes verdes/brotos). Variedades: negra (barata), blanca, andinas coloridas (violeta, azul), ideales para guisos. Freír triplica calorías por absorción de aceite.
Comparada con batata/boniato: similar, pero batata más fibrosa y dulce; no estigmatizar. Panel muestra papas del norte argentino (Jujuy, Ticara).