Muma contó su control en el permitido: comió un fosforito entero disfrutándolo, pero al segundo le sacó la cobertura dulce de azúcar para no quemarse, priorizando jamón y queso, además de pastafrola mojadita en café con leche que le trajo recuerdos de infancia.
Explicó esfuerzo pese a tentaciones como fosforitos que la pierden, pero fue selectiva el fin de semana con descanso y caminatas. Panel bromeó sobre mutilar el fosforito y contagios de Melina.
En la balanza, Muma bajó 1,4 kilos a 111.400 desde 112.800, evitando alerta para la eliminación de mañana pese a expectativas complicadas tras viernes anterior.